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Investigador mexicano
asegura que descubrimiento podría utilizarse como tratamiento
preventivo
El informe fue
publicado en la revista Science
Investigadores de
México, Reino Unido y Malawi, descubrieron el mecanismo de infección
de salmonela en pacientes con VIH. Imagen: Revista ScienceMéxico DF,
abril 23 de 2010.
Investigadores de
México, Reino Unido y Malawi, descubrieron que la salmonelosis
afecta a quienes viven con VIH debido a que la bacteria elude la
acción de su sistema inmunológico y no a la incapacidad de los
pacientes para producir anticuerpos.
Estos resultados de la
investigación publicados en la revista Science, podrían sentar las
bases para producir una vacuna contra la enfermedad gastrointestinal
que, tan sólo en África, mata a aproximadamente 700 mil personas VIH
positivas cada año.
Los investigadores
descubrieron que el sistema inmunológico de los adultos VIH
positivos tiene una respuesta “defectuosa” debido a que la bacteria
utiliza compuestos llamados lipopolisacáridos (LPS) que atrapan o
atan a los anticuerpos inhibiendo su acción protectora.
Inicialmente pensaron
que las personas con VIH tenían dificultad para generar defensas
contra las bacterias, pero encontraron que los pacientes tenían
altas concentraciones de anticuerpos en su sangre.
Calman MacLennan, del
Centro para la Regulación Inmune de la Universidad de Birmingham,
señaló a SAPIENS que la asociación entre la infección de VIH y los
casos fatales de salmonelosis se ha sabido desde el inicio de la
pandemia del sida hace 26 años, “pero ésta es la primera vez que
podemos ofrecer una explicación científica”.
La salmonelosis es una
enfermedad infectocontagiosa y oportunista ocasionada por alimentos
intoxicados. En países pobres con problemas de acceso a los sistemas
de salud e higiene causa verdaderos problemas, tal es el caso de
África, donde es responsable de 50 por ciento de las muertes por VIH
cada año.
A decir del
investigador británico, los médicos creían que la infección ocurría
porque normalmente los pacientes con VIH son más susceptibles a las
infecciones bacterianas, pero descubrieron que hay un exceso de
anticuerpos en la sangre de muchos africanos adultos con VIH, a
pesar de ello, no podían matar las salmonelas.
De acuerdo con el
estudio, los anticuerpos de los portadores del VIH dirigen su ataque
a los LPS unas proteínas receptoras de la bacteria localizados
encima de su membrana celular.
“Asombrosamente,
encontramos que esto no es causado por una carencia de células
inmunológicas, sino que por el contrario, hay altos niveles de
anticuerpos que se encuentran ligados a LPS en la superficie de las
salmonelas que bloquean la acción de los anticuerpos”, señaló
MacLennan. “Incluso se pierde la capacidad de eliminar bacterias aún
cuando hay exceso de anticuerpos como en el caso de los pacientes
con VIH”.
Constantino López
Macías, investigador de la Unidad de Investigación Médica en
Inmunoquímica del Instituto Mexicano del Seguro Social y coautor del
estudio, dijo a SAPIENS, que la bacteria usa el lipopolisacárido
para distraer el sistema inmune. “Se encuentra en la superficie de
la bacteria y forma una especie de coraza que bloquea los
anticuerpos y no los deja pasar a la membrana celular”.
Los investigadores
examinaron muestras de sangre de dos grupos de adultos, uno
infectado con VIH y el otro no, para analizar la diferencia en la
capacidad para matar las salmonelas y observaron que los anticuerpos
quedan “atados” y nulificados por LPS.
Sin embargo, cuando
eliminaron estos “bloqueadores” los anticuerpos contenidos en
muestras de sangre de personas portadoras del VIH pudieron matar de
nuevo a las salmonelas, lo que demuestra que los pacientes con VIH
todavía cuentan con el anticuerpo protector contra las bacterias que
fueron generados durante los primeros dos años de su vida.
Una vez eliminado el
LPS, el investigador mexicano identificó el blanco para acabar con
las bacterias: se trata de proteínas de la membrana celular externa
llamadas “porinas”, a las que se dirigen los anticuerpos para
invadir y eliminar las bacterias. “Después del lipopolisacárido
siguen estas proteínas de membrana externa que son identificados por
el anticuerpo y la destruyen”.
El grupo mexicano es
uno de los líderes mundiales en el estudio de estas proteínas de
membrana externas. Actualmente prueba en Fase Clínica 2 una vacuna
contra la tifoidea diseñada a partir de este tipo de receptores.
En busca de la vacuna
Anthony Fauci,
director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades
Infecciosas de Estados Unidos, señaló en otro artículo del mismo
número de Science, que los anticuerpos específicos que se enlazan
con LPS pueden ser solamente uno de los muchos defectos responsables
de bacteremia (presencia de bacterias en la sangre) en enfermos
avanzados de VIH. Además, “resulta paradójico que la enfermedad de
VIH también se asocie con la activación excesiva del sistema inmune
contra salmonela”.
El investigador afirmó
que estos resultados podrían tener implicaciones prácticas para
desarrollar una vacuna. “Las proteínas de la membrana externa de la
bacteria deben ser el blanco preferido para una vacuna en lugar de
los LPS”.
Para López Macías hay
muchas posibilidades de desarrollarla y dirigirla a pacientes cuyo
sistema inmune está deprimido, no solo con VIH, pues se trata de una
enfermedad creciente en todo el mundo y, aunque existen antibióticos
para atacar la enfermedad, gran parte de la población de países
pobres no tiene acceso a estos medicamentos.
De acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud cada año millones de personas son
infectadas con salmonelosis, lo que genera problemas en los sistemas
de salud. Las diversas bacterias del género salmonella (más de 200)
incrementan constantemente su resistencia a los antibióticos.
Tan sólo en Estados
Unidos se estima que cada año son infectadas 1.4 millones de
personas lo que ocasiona 168 mil visitas al médico, 15 mil
hospitalizaciones y 580 muertes, con un costo superior anual a los 3
mil millones de dólares.
“La vacuna estaría
compuesta por subunidades de las proteínas del microorganismo y no
por el microorganismo vivo atenuado, lo cual la haría muy segura”,
explicó López Macías. “Se inyectarían a las personas para que
desarrollen anticuerpos y otro tipo de componentes receptores para
generar inmunidad contra la bacteria”.
Aunque la
investigación requiere mayor experimentación y la propia vacuna aún
está sentando sus primeras bases, el investigador mexicano indicó
que continuará la colaboración internacional y el trabajo
multidisciplinario entre investigadores básicos y médicos clínicos
para desarrollarla.
López Macías se mostró
optimista al mencionar que en el mediano plazo se podría utilizar
como tratamiento preventivo complementario para los 34 millones de
personas que viven con VIH en el mundo.
Redacción NotieSe-Agencia SAPIENS |