Aunque la mayoría de nosotros procuramos o decimos
estar "limpios" para un momento puramente sexual, la verdad es que hay
otros que no saben exactamente cuál es el mejor modo de estar limpio y
listo para ese momento.
Estar limpio implica más cosas que lavarse los
dientes, cortarse las uñas y tomar un baño. Hay más cuerpo por dejar
limpio y listo para una buena sesión de sexo. Porque, si bien es
cierto que a los gays nos importa "tener un desnudo bonito ante el
espejo" pero, aún más importante es: tener un desnudo sumamente limpio
en frente no sólo del espejo, sino de quien vaya compartir contigo una
sesión de sexo. Ten tu cuerpo deslumbrante para que tu chico se
derrita por ti y en la cama disfruten de periodos largos de pasión.
Aprende a dejar tu cuerpo totalmente a punto.
Primero hay que poner atención en tu boca, así es
que el objetivo es tener una boca apetecible, deseable. Una boca lista
para besar y ser besada. Porque no puedes matar la pasión de un beso
con mal aliento; así que bésalo con pasión, gusto y buen olor, ya
verás como un beso en condiciones te va a llevar más lejos.
Enjuágate la boca con un producto antibacteriano
que acabe con la placa y cualquier otra cosa que no sea de tu gusto y
que esté dentro de la boca aún cuando tú no quieres que esté ahí (por
ejemplo, esos molestos restos de comida que parecen no querer irse
nunca de tu boca... enjuague bucal contra ellos).
Lávate los dientes. El periodo adecuado de darle al
cepillito es de unos dos minutos. Y no sólo la parte de los dientes
que se ve cuando sonríes (la parte delantera), frota también el
cepillo por detrás, por los lados, por arriba... cubre todos los
lados. Antes de terminar, pasa el cepillo por la lengua y frótala, hay
que dejar esa boca con un olor a rosas. Enjuágate y listo.
Tallarse
todo el cuerpo es muy importante, es deplorable que algunos hombres
creen que lavarse el cuerpo consiste en ponerse jabón o embarrase de
gel de baño por encima... y enjuagar con agua es suficiente. ¡No! Eso
no es así.
Si bien es cierto que la suciedad se suele ir
pasando jabón por el cuerpo y limpiando con agua, hay otra suciedad,
más peligrosa ella, que puede quedarse entre tu piel y el pelo de
brazos, pecho, etc. Así pues, toma una esponja de baño y frótala muy
bien por todo tu cuerpo, hasta quedar totalmente limpio y a salvo de
cualquier rastro de suciedad.
En lo que respecta al gel de baño qué te vamos a
decir: la oferta es infinita, de todos los olores, colores y hasta
sabores. Sea cual sea el que elijas (si es uno que te deja un olor
fresco y agradable cuando salgas del baño, mejor), procura que con la
esponja lo distribuyas y talles bien contra todo tu cuerpo.
Todo tu cuerpo significa: tobillos, pantorrillas,
detrás de las orejas (¡da igual que esa parte no esté de cara al
público!), etc. Todos los rincones de tu cuerpo.
También hay que limpiar las zonas íntimas, con esto
nos referimos a tus genitales, claro. Ponte un poco de jabón en las
manos, frota para obtener algo de espuma y empieza a limpiar en la
zona de los genitales. Si no estás circunciso, retira el prepucio y
aplica jabón en el glande (esto es, la cabeza del pene) y en la parte
donde acaba el glande, asegurándote de limpiar bien y con cuidado
todas las partes de tu miembro. ¿Los testículos? También hay que
lavarlos, por supuesto. No te olvides de la zona entre los genitales y
el ano.
Muchos hombres no le dan tanta importancia, pero
secarse bien el cuerpo es tan importante como haberlo lavado.
Asegúrate de secar muy bien todo el cuerpo, procura que no quede nada
de jabón o mojada alguna parte del cuerpo en especial, tu pene o en
los genitales.
Los residuos de jabón o agua al no secarse bien
puede producir hongos o infecciones en la piel y más al contacto con
otro cuerpo. Así que, por favor, mucho cuidadín, séquese muy bien el
cuerpo, especialmente pene y genitales.
Una vez hayas salido de la ducha, tómate tu tiempo
para secarte bien los pies y no tengas ningún problema de pie de
atleta y si lo tienes usa algún producto, pero si el problema es mayor
consulta a un especialista. Ya que tengas bien limpios tus pies, toma
tu tiempo para arreglar tus manos. Las uñas deben estar limpias y bien
cortadas, y ten cuidado con lastimarte o hacerte alguna herida al
cortarlas, ya que en las heridas, al contacto confluidos o sangre, hay
posibilidades altas de contagio de ITS.
Por último debes saber que las axilas, dientes,
aliento, uñas, genitales... Son muchos los enemigos que tenemos en
nuestro propio cuerpo cuando se trata de estar limpios y a punto para
una buena sesión de sexo. No te arriesgues a tener relaciones sexuales
hasta que estés y te sientas realmente limpio. Recuerda tener siempre
a la mano un vaso grande de agua y pastillas mentoladas cerca de la
cama. Limpiarse bien los dientes y usar algún enjuague bucal es
perfecto a la hora del sexo oral y sobre todo no debe faltar un buen
lubricante a base de agua, condones de tu preferencia y si te gustan
algunos juguetes sexuales.
Goza plenamente y disfruta de una limpia y
excitante sesión de sexo.