Falta de apego a esquemas médicos, causa más común:
expertos Presentan nuevo fármaco contra VIH
La causa más común por la que el
virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) se vuelve resistente a los
antirretrovirales es la falta de apego al tratamiento, lo que
significa que los pacientes no los toman como les fueron prescritos,
informó Mario Jáuregui, coordinador del Programa de VIH del ISSSTE.
En vísperas del Día Mundial de
Lucha contra el Sida, Jáuregui señaló que la falta de cumplimiento en
el esquema indicado por el médico ocasiona una disminución de fármacos
dedicados a combatir el virus en el cuerpo del paciente, lo que le
brinda la oportunidad de reproducirse y desarrollar mutaciones para
protegerse de los efectos de los antirretrovirales.
El experto definió a la
resistencia como una falla en el tratamiento que genera un aumento de
la replicación viral en presencia de uno o varios fármacos. Lo que
hace necesario que se efectúen nuevas combinaciones y se incremente la
potencia del tratamiento. El paciente debe adherirse adecuadamente y
tomar los medicamentos tal como fueron prescritos para así lograr que
trabajen de manera eficaz.
Al participar en un evento
organizado para el combate al SIDA y para dar a conocer un nuevo
medicamentos, añadió que entre los problemas asociados con la
adherencia se encuentra la falta de información del médico y el
usuario, el estado emocional del paciente y factores culturales,
aparte de la irresponsabilidad de las farmacias del sector salud que
no proveen adecuadamente y a tiempo del medicamento a los pacientes.
NUEVOS MEDICAMENTOS
La Crónica Viernes 2 de Marzo de 2007 | Hora de
publicación: 11:55
Hace
una década, desde la introducción de la terapia antirretroviral de
alta eficacia (TARGA), que no llega al mercado ninguna familia nueva
de medicamentos orales para combatir el virus de la inmunodeficiencia
humana (VIH). Pero esta situación puede cambiar este año, según han
anunciado los expertos en la Conferencia de Retrovirus y Enfermedades
Oportunistas que se está celebrando en Los Ángeles.
Los especialistas reunidos en Los Ángeles han
anunciado que tres fármacos pueden recibir la aprobación de la FDA (la
agencia que regula los medicamentos en EU) en los próximos meses.
Reacciones. Todos ellos presentan un mecanismo de
acción diferente al de los antirretrovirales que existen en la
actualidad. Los nuevos se dirigen a la integrasa (una proteína del
VIH) o a uno de los correceptores del organismo que ayuda al virus a
propagarse, el CCR5.
Actualmente, los pacientes seropositivos disponen
de cuatro familias de medicinas: los inhibidores de la proteasa, los
análogos no nucleótidos de la transcriptasa inversa, los análogos
nucleótidos de la transcriptasa inversa y los inhibidores de la
fusión, de los que sólo existe un fármaco (Fuzeon) que apareció en
2003 y es inyectable. Estas familias se combinan entre sí según las
necesidades del paciente. El problema es que muchas personas con VIH
ya han desarrollado resistencias a varios de los fármacos.
Avances. Uno de los fármacos cuyos estudios están
más avanzados (en fase III) es el MK-518, fabricado por Merck, aunque
el nombre genérico es raltegravir. Se trata de un inhibidor de la
integrasa, una enzima que utiliza el virus de la inmunodeficiencia
humana para copiar su material genético en el ADN de las células del
paciente.
Los últimos estudios con este nuevo producto han
mostrado que, si se toma dos veces al día, en combinación con otros
antivirales, la carga viral (la cantidad de virus que circula en el
organismo) se reduce hasta niveles indetectables en el 60 por ciento
de los pacientes. La compañía espera recibir la aprobación de la FDA
en la segunda mitad del año.
Otro inhibidor de la integrasa que está en
desarrollo es el GS-9137, de la farmacéutica Gilead Sciences, pero sus
estudios están menos avanzados que los de Merck.
La otra familia de fármacos que puede ver la luz
en 2007 es la de los inhibidores de la entrada o de los correceptores,
que actúan sobre las células del cuerpo humano que el VIH utiliza para
entrar en el organismo.

*
El inhibidor de integrasa detiene la fusión del ARN del virus con el
ADN de la célula
*
Estudios muestran alta eficacia tanto en personas sin tratamiento
previo como en aquellas con resistencia
México DF, marzo 14 de 2007 (Rocío
Sánchez/NotieSe).- El primer fármaco
de una nueva clase de medicamentos contra el VIH está ya en proceso de
aprobación por parte de instancias de salud de diversos países. Se
trata del MK-0518, un inhibidor de la enzima integrasa que representa
una nueva opción de tratamiento, incluso para personas que ya han
desarrollado resistencia a otros antirretrovirales existentes.
El VIH
utiliza tres enzimas para replicarse: la transcriptasa reversa, la
integrasa y la proteasa. La transcriptasa reversa toma el ARN del
virus y lo transforma en ADN para poder infectar las células humanas.
La integrasa toma ese ADN y lo integra al ADN de la célula. Por
último, la proteasa corta la larga proteína que se produce cuando el
material genético del virus es leído por la maquinaria genética de la
célula y que le permite hacer copias de sí mismo.
Hasta
este momento, se contaba con tres clases de medicamentos que actuaban
en los dos extremos del proceso de infección del VIH en la célula. Los
inhibidores de la transcriptasa frenan la acción de esta enzima,
mientras los inhibidores de fusión evitan que el virus comience a
transmitir su ARN a la célula. Los inhibidores de proteasa bloquean la
replicación del virus.
La
gran ventaja del MK-0518, ahora conocido como Raltegravir, es que
actúa en una enzima que nunca había sido atacada antes y eso lo hace
apto tanto para pacientes que nunca han tomado tratamiento como para
personas cuya infección ha desarrollado resistencia a uno o más de los
21 fármacos antirretrovirales existentes, o incluso a clases completas
de medicamentos.
“El
hecho de que podamos contar ahora con una clase terapéutica totalmente
nueva abre el panorama de que se pueda combinar con medicamentos de
las otras clases que están en desarrollo y así lograr nuevamente
contar con esquemas muy potentes para tratar a los pacientes”, explicó
a NotieSe Javier Báez-Villaseñor, director médico mundial de VIH/sida
del laboratorio Merck & Co, fabricante de Raltegravir.
Este
medicamento no requiere de un inhibidor de proteasa como ritonavir
para potenciar su efecto, como sucede con muchos de los otros
medicamentos. Sin embargo, aclararon los especialistas, debe ser
utilizado como todos los antirretrovirales, en un esquema de tres
medicamentos, para atacar de mejor forma la infección.
Eficacia y pocos
efectos colaterales
Los
resultados más recientes de este fármaco se presentaron en la XIV
Conferencia de Retrovirus e Infecciones Oportunistas realizada en Los
Ángeles a finales de febrero.
De
acuerdo con Báez-Villaseñor, Raltegravir ya ha sido probado tanto en
personas con resistencias documentadas a las tres clases de
medicamentos como en personas sin tratamiento previo y en ambas
poblaciones tuvo una alta eficacia.
Los
estudios llamados Benchmark I y II se realizaron con 350 participantes
cada uno, todos con resistencia documentada a las tres clases de
medicamentos. El primero se hizo en Europa, Asia del Pacífico y Perú,
y el segundo en países de Norte y Sudamérica. “Los resultados fueron
muy buenos: tanto en el estudio I como en el II, aproximadamente 80
por ciento de los pacientes lograron cargas virales indetectables con
menos de 400 copias/ml”, indicó Báez-Villaseñor.
Estos
estudios compararon Raltegravir y un placebo, ambos combinados con
medicamentos que están también en desarrollo, por lo que incluso la
fórmula con placebo dio resultados prometedores. Sin embargo, las
diferencias fueron claras. Sólo 40 por ciento de los pacientes con
placebo lograron cargas virales indetectables de menos de 400 copias/ml.
Asimismo, 60 por ciento del grupo de Raltegravir logró una carga viral
de menos de 50 copias/ml, contra sólo 30 por ciento del grupo de
placebo.
En
cuanto a la recuperación de células CD4 (células del sistema
inmunológico), los pacientes con Raltegravir ganaron entre 80 y 90
células/ml, mientras los de placebo sólo recuperaron de 30 a 40
células/ml.
Raltegravir no tiene interacciones con los alimentos, es decir, no se
requiere tomar en ayunas, tomar con algún medicamento especial ni con
alguna comida específica. Las dosis con las que se realizaron los
estudios fueron de 400 miligramos dos veces al día. Además, varias
investigaciones muestran que los resultados se mantienen a 16 o 24
semanas.
La
tolerabilidad es muy buena y en general es comparable a placebo. Por
ejemplo, la diarrea se presentó en 6.5 por ciento de los pacientes con
Raltegravir y en 11 por ciento en placebo, mientras el vómito estuvo
presente en 2.2 por ciento del grupo de Raltegravir contra 2.6 por
ciento de placebo.
En proceso de
aprobación
Para
Luis Soto, investigador titular de VIH/sida del Instituto Nacional de
Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, este nuevo medicamento
comenzará a utilizarse como terapia de rescate, es decir, para
personas que presentan múltiples resistencias a otros
antirretrovirales. Esto porque la resistencia del VIH a los fármacos
es un problema mundial y creciente.
No
obstante, explicó Soto a NotieSe, el problema en México no es tan
grave como en los países desarrollados debido a que en nuestro país se
comenzaron a usar después los antirretrovirales y, por el tiempo,
menos personas han generado tal resistencia.
Soto
comentó que Raltegravir ya está listo para comenzar a distribuirse a
nivel masivo, sin embargo, el sistema de salud mexicano es todavía
deficiente en sus procesos de aprobación, compra y distribución de los
medicamentos. A esto hay que sumarle que “aún no sabemos cuál es el
costo del medicamento. Fuera de eso, los problemas de abasto de
medicamentos en México radican en que las compras se retrasan o no son
completas y al tener que comprar más medicamento o tener que
compararlo en farmacias privadas ya se perdieron días sin medicamentos
en el paciente”, lo cual es la principal causa de resistencia.
Luis
Soto recordó que hace un par de años, como coordinador del Comité de
Atención Integral del Consejo Nacional para la Prevención y Control
del Sida (Conasida), le presentó al presidente Vicente Fox una
iniciativa para que se hicieran compras consolidadas de
antirretrovirales de todo el Sector Salud (ISSSTE, IMSS, Pemex, SSA).
Actualmente está retomando esa propuesta y “si eso se llegara a hacer
se podría tener un control mucho más estricto de las compras, y la
distribución sería responsabilidad de las in instituciones”.
El
investigador comentó que, como el inhibidor de integrasa, vienen otras
nuevas clases de medicamentos en fechas próximas, tales como los
inhibidores del correceptor CCR-5 -un correceptor para la entrada del
virus a la célula- y los inhibidores del correceptor CX-R4, o los
inhibidores de la matriz -proteína que hace la conformación de los
virus dentro de la célula.
Por: Mauro Vega
Actualizado el: 2007-03-02 07:33:10
Laboratorios
en fase final de experimentación y a la espera de aprobación por parte
de la FDA
Nuevas esperanzas para infectados con VH Sida
Hace una década, desde la introducción de la
terapia antirretroviral de alta eficacia (TARGA), que no llega al
mercado ninguna familia nueva de medicamentos orales para combatir el
virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Pero esta situación puede
cambiar este año, según han anunciado los expertos en la Conferencia
de Retrovirus y Enfermedades Oportunistas que se está celebrando en
Los Ángeles (EEUU).
Los especialistas reunidos en Los Ángeles han
anunciado que tres fármacos pueden recibir la aprobación de la FDA (la
agencia que regula los medicamentos en EEUU) en los próximos meses.
Todos ellos presentan un mecanismo de acción diferente al de los
antirretrovirales que existen en la actualidad. Los nuevos se dirigen
a la integrasa (una proteína del VIH) o a uno de los correceptores del
organismo que ayuda al virus a propagarse, el CCR5.
"Estamos realmente ante un desarrollo muy
importante en el campo de los tratamientos", ha afirmado el doctor
John W. Mellors, de la Universidad de Pittsburg en la conferencia
sobre retrovirus, según recoge 'The New York Times'. "Es muy
excitante. Es la primera vez que en una reunión se habla de tantos
fármacos nuevos que pueden solucionar el problema de las
resistencias", declara a 'The Wall Street Journal' Nelson Vergel, un
activista con VIH desde 1983.
Ahora, los pacientes seropositivos disponen de
cuatro familias de medicinas: los inhibidores de la proteasa, los
análogos no nucleótidos de la transcriptasa inversa, los análogos
nucleótidos de la transcriptasa inversa y los inhibidores de la
fusión, de los que sólo existe un fármaco (Fuzeon) que apareció en
2003 y es inyectable. Estas familias se combinan entre sí según las
necesidades del paciente. El problema es que muchas personas con VIH
ya han desarrollado resistencias a varios de los fármacos.
Otras dianas
Uno de los fármacos cuyos estudios están más
avanzados (en fase III) es el MK-518, fabricado por Merck, aunque el
nombre genérico es raltegravir. Se trata de un inhibidor de la
integrasa, una enzima que utiliza el virus de la inmunodeficiencia
humana para copiar su material genético en el ADN de las células del
paciente.
Los últimos estudios con este nuevo producto han
mostrado que, si se toma dos veces al día, en combinación con otros
antivirales, la carga viral (la cantidad de virus que circula en el
organismo) se reduce hasta niveles indetectables en el 60% de los
pacientes. La compañía espera recibir la aprobación de la FDA en la
segunda mitad del año.
Otro inhibidor de la integrasa que está en
desarrollo es el GS-9137, de la farmacéutica Gilead Sciences, pero sus
estudios están menos avanzados que los de Merck.
La otra familia de fármacos que puede ver la luz
en 2007 es la de los inhibidores de la entrada o de los correceptores,
que actúan sobre las células del cuerpo humano que el VIH utiliza para
entrar en el organismo. Una de estas puertas usadas por el virus es la
proteína CCR5 y es ésta entrada la que pretende bloquear un fármaco de
Pfizer, conocido como maraviroc.
Dos trabajos presentados en la Conferencia de
Retrovirus sobre este medicamento recogen que, tomado junto con los
antirretrovirales que ya existen, tiene dos veces más capacidad que un
placebo de llevar al virus a cargas indetectables.
Sin embargo, para utilizar maraviroc, hay que
estudiar bien el mecanismo por el cuál el virus ha entrado en el
organismo, ya que sólo actúa sobre el CCR5 y, en algunos pacientes, la
vía de entrada es otra.
Algunos expertos se han mostrado más cautos con
maraviroc que con los otros fármacos, según recoge la prensa
estadounidense, porque al actuar sobre una proteína humana y no sobre
el virus, puede tener efectos a largo plazo que se desconocen. No
obstante, ya ha iniciado la carrera hacia la aprobación de la FDA.
tus comentarios nos son de
mucha importancia
rolagay@yahoo.com