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Hablar del abuso sexual infantil es un tema muy complejo y muy
delicado por las serias implicaciones emocionales y de
comportamiento desarrolladas como consecuencia de un evento de esta
naturaleza. En nuestra comunidad GLBT existe una gran incidencia de
este abuso y muchas de estas personas no lo han hablado con nadie en
su vida. Por lo tanto, las consecuencias del abuso sexual infantil
pueden ser percibidas por algunas personas que lo vivieron como un
evento que no fue traumático; sin embargo, este si es un evento
traumático con la única diferencia que algunas personas que fueron
abusadas sexualmente durante su niñez distorsionan ese evento y lo
transforman en algo que no sea tan doloroso; de hecho, una vez que
el niño víctima de abuso sexual se convierte en adulto lo puede
llegar a recordar hasta como un evento placentero, lo cual no es más
que un mecanismo de defensa para distorsionar la realidad y evadir
los sentimientos negativos generados por tal situación. Los efectos
en los adultos sobrevivientes de abuso sexual son múltiples y varían
de persona a persona; sin embargo, historias de víctimas de abuso
sexual infantil muestran que los síntomas en adultos sobrevivientes
están correlacionados significativamente con la depresión, culpa,
ansiedad, vergüenza, y humillación. Además, también se ha encontrado
que el desorden de personalidad limítrofe, el trastorno de identidad
disociativo o personalidad múltiple y el desorden de estrés
postraumático están asociados con el abuso sexual infantil. Por
último, otro punto importante en los efectos desarrollados por
víctimas de abuso sexual infantil es la estigmatización social,
aislamiento, inhibiciones, introversión, e hipersensibilidad
interpersonal. Mi intención durante las siguientes ediciones
mensuales de Rola-Gay será proporcionarles información sobre del
abuso sexual infantil y las consecuencias en personas adultas, como
reconocer el abuso sexual infantil, como tratarlo y cómo prevenirlo
para que todos aquellos que lo hayan vivido sepan que no son
culpables, que es posible tener una vida plena y que sepan cómo
ayudar a sus seres queridos, especialmente a los pequeños que son
indefensos, vulnerables y presa fácil para los perpetradores o
abusadores. El objetivo es ayudar a las personas que han pasado por
abuso sexual infantil para que esta tragedia no se repita y así el
círculo vicioso de dolor pueda ser roto.
El
abuso sexual infantil ocurre mucho más frecuentemente de lo que se
imaginan en los hogares mexicanos y tiene implicaciones muy serias
en el desarrollo emocional, en el desarrollo de comportamiento y en
la formación de la personalidad de las personas víctimas y
sobrevivientes de abuso sexual durante la niñez. Esta forma de
abuso, incluso cuando es conocida por algún miembro de la familia,
es mantenida en secreto por los mismos familiares de niños abusados
sexualmente ya sea por ignorancia o por vergüenza y por lo tanto no
es denunciada a las autoridades competentes. Paradójicamente, en
México se habla mucho de la protección a los niños; sin embargo,
casi ningún noticiario de los de cadena nacional habla de la alta
incidencia del abuso sexual infantil, ni de sus consecuencias, ni
de cómo prevenirlo, y mucho menos de cómo tratarlo. Es vergonzoso
que nuestro gobierno no tenga un espacio en su agenda para lanzar
una campaña para educar a la población de cómo reducir las tasas de
incidencia de abuso sexual infantil en las familias, el cual muchas
veces es perpetrado por algún miembro de la familia, vecino o
conocido de la familia. Si las consecuencias en un niño con
tendencia heterosexual, miembro de una familia amorosa que lo cuida
y protege, son serias y complejas, ahora imaginen las consecuencias
catastróficas en un niño con tendencia homosexual miembro, por
ejemplo, de una familia alcohólica que tiende a rechazarlo y todavía
mucho más complejas en este último caso, pues el niño en el primer
caso podría superar más fácilmente un episodio de abuso sexual
gracias a la familia que lo quiere y protege, sin embargo, en el
segundo caso, el niño con tendencia homosexual, víctima de abuso
sexual y miembro de una familia disfuncional tiene la suerte echada
pues es un niño que no tendrá la confianza, ni la protección de los
padres y por la tanto crecerá con vergüenza, culpa, probablemente
odio y una personalidad desorganizada que lo llevará a desarrollar
una personalidad con tendencias autodestructivas.
Finalmente, para concluir este artículo de esta edición
les comento que el abuso sexual infantil produce daños que duran
para siempre en la vida de las víctimas. Si los sobrevivientes de
abuso sexual no son tratados con oportunidad o no buscan ayuda
profesional pueden experimentar episodios recurrentes de re-victimización
y mostrar síntomas por muchos años que interferirán con el sano
desarrollo afectivo-emocional y de personalidad. En la siguiente
edición de Rola-Gay les escribiré sobre el trauma psicológico y las
consecuencias asociadas al abuso sexual infantil. Cualquier
comentario o sugerencia lo pueden dirigir a:
gsilvaro@svsu.edu
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